En una noche cargada de tensión que mantuvo en vilo al Coliseo José Miguel Agrelot de San Juan, Puerto Rico, el puertorriqueño Xander Zayas cumplió el sueño de toda una nación al conquistar el título mundial superwélter de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA). Sin embargo, la gloria no llegó sin sufrimiento: Zayas tuvo que emplearse a fondo para superar por decisión dividida al alemán Abass Baraou, en un combate qué peleará como una candidata a “Pelea del Año”.
Desde el primer asalto quedó claro que no sería una noche fácil para el boricua. Baraou, fiel a su estilo europeo de presión incesante, salió a asfixiar a Zayas, obligándolo a pelear en retroceso durante gran parte de la primera mitad del combate.
Zayas (21-0, 12 KOs) demostró por qué es considerado un prodigio técnico. Utilizó su velocidad para conectar combinaciones quirúrgicas que frenaban el avance del alemán, pero la resistencia de Baraou era sobrehumana. Para el octavo asalto, ambos púgiles presentaban huellas de la batalla.
El cierre de la pelea fue una auténtica moneda al aire. Mientras Baraou dominó el volumen de golpes en los asaltos 9 y 11, Zayas conectó los golpes de poder más nítidos en el décimo y un duodécimo asalto épico que terminó con ambos boxeadores intercambiando metralla en el centro del ring hasta el sonar de la campana.
La incertidumbre se apoderó del recinto neoyorquino hasta que el anunciador oficial leyó las tarjetas de los jueces: 1;
116-112 para Zayas;116-112 para Zayas;
112-116 para Baraou.
Con el anuncio de la decisión dividida, el estallido de júbilo de la numerosa colonia puertorriqueña confirmó la coronación del nuevo monarca de las 154 libras.
Con este triunfo, Xander Zayas entra al selecto grupo de campeones mundiales de la WBA y se posiciona contra los grandes nombres de la categoría. La victoria por una margen tan estrecho solo añade mística a su carrera, demostrando que puede sobrevivir y triunfar ante la presión de la élite mundial.








