En 2016 dos mujeres hacían su debut profesional en el boxeo. El T-Mobile Arena de Las Vegas fue la sede, la estelar de la cartelera era Andre Ward vs Sergey Kovalev, pero antes de eso, estaban ellas: Claressa Shields, con 20 años de edad, y Franchon Crews Dezurn, quien contaba con 28 años. Tras una década de ese enfrentamiento, habrá revancha este 22 de febrero en Detroit por el título pesado de la WBA y las fajas del WBC, la IBF y la WBO.
Aquella pelea estaba pautada para 4 asaltos. Shields y Crews- Dezurn demostraron que serían de las mejores boxeadoras de su generación. En un combate cerrado, Shields logró la victoria por decisión unánime (40-36 X3), en lo que fue un dominio de principio a fin por parte de la oriunda de Detroit.
Tras ese careo, ambas boxeadoras han tenido unas carreras muy fructíferas. Ambas han logrado campeonatos mundiales, se han convertido en referencia del boxeo femenino, pero tienen una deuda pendiente, en especial Crews-Dezurn contra Shields.
Una década después ahora con Shields de 30 años y Crews-Dezurn de 38, tendrán un enfrentamiento en el Little Ceasars de Detroit. Un espectáculo para los aficionados del boxeo con dos boxeadoras que aún están en su prime.
Shields se mantiene invicta en 17 combates, mientras que Crews-Dezurn ostenta récord de 10 victorias y 2 derrotas. Para Franchón, enfrentar a Claressa significa un momento importante en su carrera. Tras debutar su carrera con derrota, pudo enderezar su carrera y conseguir campeonatos mundiales, como el WBA peso medio.
Será una batalla campal, con mucho que perder para ambas, pero que marcará uno de los duelos más legendarios del boxeo femenino en el siglo XXI. Shields parte como la gran favorita, pero el hambre de revancha de Crews-Dezurn va a ser gasolina para poder buscar el triunfo.








