El Palacio Municipal de Deportes Vista Alegre fue testigo de una jornada histórica para el boxeo español. Rafael Lozano Jr., hijo del legendario doble medallista olímpico “El Balita”, tuvo un debut profesional soñado al conquistar el título WBA Iberoamericano de peso mosca tras derrotar por decisión unánime al experimentado venezolano Kervin Romero.
Bajo el lema “El Legado”, el joven púgil cordobés asumió el reto de debutar directamente en un combate a diez asaltos, una apuesta arriesgada que terminó validando con una exhibición de técnica y madurez impropia de un debutante. Lozano Jr. manejó los tiempos desde el inicio, utilizando un jab preciso para mantener a raya la agresividad de un Romero que buscó constantemente el intercambio en la corta distancia y el castigo a las zonas blandas.
El momento clave del encuentro se produjo en el quinto asalto, cuando Lozano Jr. conectó una certera mano de contra que envió al venezolano a la lona, obligando a la primera cuenta de protección. A pesar de la caída, Romero demostró una valentía admirable, manteniéndose competitivo y buscando un golpe milagroso hasta el último segundo del décimo round. Sin embargo, la movilidad y la velocidad de manos del local fueron un enigma indescifrable para el visitante durante la mayor parte de la contienda.
Al finalizar la ruta, los jueces confirmaron la superioridad del nuevo monarca con tarjetas de 99-90, 99-90 y 96-93. Con este triunfo, Rafael Lozano Jr. inicia su andadura en el boxeo rentado con un récord de 1-0 y su primer cinturón internacional en las vitrinas, demostrando que el apellido Lozano sigue siendo sinónimo de éxito en el cuadrilátero mientras mantiene en el horizonte su objetivo de competir en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.









