La división de las 154 libras está a punto de presenciar una batalla de estilos. Por un lado, el alemán Abass Baraou, un maestro del volumen y la técnica europea; por el otro, la joya de Puerto Rico, Xander Zayas, cuya velocidad y precisión lo han convertido en un boxeador a seguir. Para entender quién saldrá con la mano en alto, analizamos las cuatro claves tácticas que dictarán el rumbo del combate:
1. El duelo de jabs
Ambos púgiles poseen jabs de élite, pero con funciones distintas. El jab de Baraou (16-1, 9 KOs) es un martillo constante que utiliza para medir la distancia y agotar mentalmente al rival. En contraste, el de Zayas (20-0, 12 KOs) que es un látigo diseñado para cegar y abrir paso a sus poderosas combinaciones de poder. Quien logre establecer el dominio del jab en los primeros tres asaltos dictará el ritmo de la pelea.
2. Volumen vs. precisión
Baraou es conocido por ser incansable en el ring. El alemán lanza una media de golpes superior al promedio de la división, buscando avasallar a sus oponentes con ráfagas continuas. Zayas, por su parte, es un cirujano. No desperdicia munición; cada golpe tiene una intención clara de hacer daño. La clave será si Zayas puede castigar a Baraou lo suficiente para obligarlo a reducir su volumen de golpes.
3. El manejo de la distancia corta
A medida que la pelea avance a los asaltos intermedios, el terreno corto será inevitable. Aquí es donde la experiencia de Baraou en el circuito europeo podría brillar, utilizando su fortaleza física para desgastar a Zayas. El puertorriqueño ha demostrado una mejora notable en el “in fight”, pero deberá evitar quedarse estático en las cuerdas, donde el alemán es más peligroso con sus ganchos cortos.
4. La madurez en los rounds finales
Esta será la prueba de fuego definitiva para la resistencia de Zayas. Mientras que Baraou ya ha demostrado que puede mantener un ritmo frenético durante 12 asaltos (como se vio en su victoria ante Sam Eggington), Zayas necesita probar que su atletismo puede sostenerse bajo la presión constante de un rival que no retrocede.








