En una batalla que se dividió entre el dominio inicial del campeón y la resistencia del retador, el estadounidense Gary Antuanne Russell realizó con éxito la primera defensa del título mundial superligero de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA). Russell se impuso por decisión unánime al japonés Andy Hiraoka en el T-Mobile Arena de Las Vegas, en una contienda que resultó mucho más cerrada de lo que reflejaron las tarjetas.
El combate comenzó con un control claro de Russell, quien utilizó su velocidad de manos y combinaciones al cuerpo para adjudicarse los primeros cinco asaltos. Sin embargo, el invicto Hiraoka ajustó su estrategia en la segunda mitad del pleito, aprovechando su mayor alcance para castigar las zonas blandas del campeón y forzarlo a pelear en retroceso por primera vez en mucho tiempo.
El drama alcanzó su punto máximo en el décimo asalto cuando Hiraoka, quien parecía estar en su mejor momento físico, fue sancionado con la deducción de un punto por el referí Al Huggins tras conectar un par de golpes bajos que obligaron a detener momentáneamente la acción. A pesar de la penalización, el japonés continuó presionando en los episodios finales, protagonizando un cierre electrizante que puso a prueba la mandíbula del monarca.
Tras doce asaltos de alta intensidad, los jueces entregaron tarjetas de 117-110, 116-111 y 116-111, todas a favor del peleador de Maryland. Con este triunfo, Russell eleva su récord a 19 victorias y una derrota, consolidando su estatus de campeón y abriendo la puerta a posibles unificaciones en las 140 libras. Por su parte, Andy Hiraoka pierde su invicto profesional tras 24 victorias, pero deja una imagen sólida en su debut en los grandes escenarios de Estados Unidos.








