En un desenlace que dejó al público del Co-op Live Arena de Manchester con un sabor agridulce, pero confirmando la peligrosidad de la nueva sangre británica, Jack “The Machine” Rafferty se alzó con el título WBA Continental Gold de peso wélter luego de que el veterano Ekow Essuman decidiera no salir a combatir para el inicio del sexto asalto.
La pelea comenzó con la intensidad esperada. Rafferty, impulsado por su condición de invicto y su ventaja en potencia, tomó la iniciativa desde el primer campanazo, presionando a un Essuman que intentó utilizar su experiencia para contragolpear. Sin embargo, la presión de “The Machine” resultó ser demasiado constante; durante el cuarto y quinto episodio, Rafferty conectó ganchos de izquierda profundos que parecieron mermar la resistencia física del ex campeón británico.
Tras un quinto round particularmente dominante por parte de Rafferty, donde Essuman recibió un castigo considerable contra las cuerdas, la esquina de “The Engine” consultó con el púgil antes del llamado al sexto asalto. Ante la evidente superioridad física que estaba imponiendo el joven prospecto, se decidió tirar la toalla, decretando el retiro oficial.
Con este resultado, Jack Rafferty extiende su récord invicto y se adjudica un cinturón regional clave de la Asociación Mundial de Boxeo, posicionándose firmemente en la conversación para los grandes nombres de las 147 libras en Europa. Por su parte, Essuman suma un revés que pone en duda su futuro inmediato en la élite, tras ser superado por la frescura y la potencia de fuego de un Rafferty que parece estar listo para retos de mayor envergadura en la segunda mitad de 2026.
El triunfo de Rafferty en Manchester no solo le otorga la faja Continental Gold, sino que le asegura un ascenso significativo , consolidándolo como la nueva gran amenaza del boxeo británico en la división wélter.








