El volumen y la presión constante volvieron a ser la fórmula del éxito para Jarrell “Big Baby” Miller. En una batalla de física, el neoyorquino se impuso por decisión unánime al cubano Lenier “El Justiciero” Peró, este sábado 25 de abril en el BleauLive Theater del Fontainebleau Las Vegas, asegurando su posición como retador en la división de los pesos pesados de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA).
La contienda comenzó con un Peró dominante, quien utilizó su técnica olímpica y su guardia zurda para mantener a Miller a raya durante los primeros tres asaltos. Con desplazamientos fluidos y ganchos precisos, el cubano parecía tener descifrado el ritmo del combate, logrando frustrar los intentos de Miller por cerrar la distancia. Sin embargo, a partir del cuarto episodio, la tonelada de presión de Miller (quien marcó 305 libras en el pesaje) comenzó a inclinar la balanza.
El punto de inflexión llegó en la segunda mitad del pleito. Miller, fiel a su estilo de “bully”, forzó a Peró a pelear en el terreno corto, castigando las zonas blandas y conectando potentes uppercuts que fueron mermando la condición física del camagüeyano. Para el octavo round, la fatiga de Peró era evidente ante el ritmo incesante de Miller, quien promedió un volumen de golpes inusual para la categoría reina, desgastando la resistencia del invicto cubano contra las cuerdas.
Tras doce asaltos de castigo físico y alta intensidad, los jueces entregaron tarjetas de 117-111, 117-111 y 115-113, todas a favor de Jarrell Miller. Con este resultado, “Big Baby” (28-1-2, 22 KOs) no solo le arrebata el invicto a Peró, sino que se coloca en la antesala de una disputa por el título mundial absoluto.
Al finalizar el encuentro, Miller no perdió tiempo y lanzó un reto directo a Deontay Wilder, buscando lo que llamó un choque definitivo entre pesos pesados estadounidenses para finales de este 2026. Por su parte, Lenier Peró (13-1) sufre su primer revés profesional, dejando claro que, aunque posee una técnica envidiable, la diferencia de peso y volumen de golpes fueron los factores determinantes en la noche de Las Vegas.








