La experimentada boxeadora argentina Edith Soledad Matthysse subirá al cuadrilátero del Coliseo Pedrin Zorrilla de San Juan, Puerto Rico, dispuesta a revalidar su vigencia internacional al defender su título mundial interino de peso superligero de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) frente a la aguerrida y hambrienta retadora mexicana Litzy Vásquez Ochoa, en una batalla generacional, Matthyse con 45 años y Vázquez con 24.
Edith Soledad Matthysse, perteneciente a una de las dinastías más ilustres y respetadas del boxeo sudamericano, asumirá este compromiso respaldada por los años de lona acumulados en carteleras alrededor del planeta. “La Itaka” destaca por ser una boxeadora sumamente mañosa, dueña de un ritmo de pelea constante, una sólida defensa y una resistencia física envidiable que le permite mantener el orden táctico en los asaltos de campeonato. Para la campeona, la clave del éxito radicará en imponer el respeto de su jerarquía desde el campanazo inicial, contragolpear con precisión y utilizar su experiencia para manejar los tiempos del combate a su favor.
En la esquina contraria se presentará Litzy Vázquez Ochoa, una retadora que tiene, 20 años menos, quien llegará con toda la motivación y la frescura que caracterizan al boxeo de su país. Vázquez es una peleadora de mucha fortaleza física, que basa su éxito en la agresividad inteligente, una guardia hermética y un volumen de golpeo incesante con el que suele abrumar a sus oponentes. El plan de la mexicana está claro: saldrá a presionar sin tregua desde el primer segundo, buscando acortar las distancias para castigar de forma severa a las zonas blandas y obligar a la veterana monarca a una pelea de puro choque y desgaste.
La paciencia será la principal virtud sobre el ring; Matthysse no podrá permitirse quedar fija contra las cuerdas ante las ráfagas de su rival, mientras que Vázquez Ochoa tendrá la obligación de dosificar sus energías para no quedar expuesta al preciso contragolpe de la argentina en la segunda mitad de la contienda.








