El próximo sábado 7 de febrero, el M&S Bank Arena de Liverpool será testigo de una de las peleas más esperadas del año en la división de las 126 libras. El invicto héroe local, Nick Ball, pondrá en juego su título mundial de peso pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) ante el ex doble campeón mundial estadounidense, Brandon “The Heartbreaker” Figueroa.
Nick Ball (23-0-1, 13 KOs) regresa a casa para realizar la cuarta defensa del título que conquistó en junio de 2024 al vencer a Raymond Ford. Desde entonces, el boxeador de 28 años ha tenido un ascenso meteórico, superando defensas ante Ronny Rios, TJ Doheny y, más recientemente, al australiano Sam Goodman en agosto pasado.
Pese a su estatura (1.57 m), Ball se ha ganado el respeto del mundo del boxeo por su estilo de ser un incansable, capaz de asfixiar a rivales más altos con un volumen de golpes abrumador. “Pelear en mi ciudad siempre me da una energía extra. Figueroa es un guerrero, pero este cinturón se queda en Liverpool”, declaró Ball durante la gira de medios.
Brandon Figueroa (26-2-1, 19 KOs) llega a territorio británico con la intención de recuperar su estatus de campeón mundial. El texano de 29 años, conocido por su increíble resistencia y su capacidad para pelear tanto a distancia como en el clinch, tiene una ventaja física considerable: mide 20 centímetros más que el campeón.
Sin embargo, a diferencia de otros peleadores altos, a Figueroa le encanta el intercambio corto. “Me encanta romper la voluntad de mis oponentes, ver cómo se apaga el brillo en sus ojos asalto tras asalto”, comentó Figueroa.
El campeón necesita entrar en la guardia de Figueroa para anular su alcance y castigar el cuerpo, una zona donde el estadounidense ha mostrado cierta debilidad en el pasado.
Si Brandon decide usar su jab y mantener a Ball a distancia, podría dominar los rounds. No obstante, si decide intercambiar golpes, entraremos en un terreno donde cualquiera puede terminar en la lona.








