Claressa Shields ratificó una vez más su condición de máxima referente del pugilismo femenino internacional. En otra exhibición de poderío físico y maestría táctica, la superestrella estadounidense se quedó con el título mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) al derrotar por nocaut técnico en el sexto asalto a la aguerrida retadora australiana Kaye Scott.
Desde el primer sonido de la campana, la autoproclamada “GWOAT” (Greatest Woman of All Time) impuso las condiciones del combate. Shields tomó el centro del cuadrilátero con una serenidad absoluta, combinando una velocidad de manos privilegiada con combinaciones punzantes al rostro y al torso de Scott, quien intentó plantar cara valientemente pero se vio superada por la precisión y el ritmo arrollador de la campeona.
El desenlace de la contienda se gestó en el sexto episodio, cuando Shields aceleró el tren de ataque y arrinconó a la oceánica contra las cuerdas. Tras una ráfaga incesante de golpes de poder sin respuesta defensiva efectiva por parte de la retadora, el réferi intervino de forma oportuna para detener las acciones y resguardar la integridad de Scott, decretando el nocaut técnico favorable a la monarca.
Con este contundente triunfo por la vía rápida, Claressa Shields regresó a los pesos medianos y volvió a obtener el prestigioso cinturón negro y oro de las 160 libras de la WBA.








