La ciudad de El Paso, Texas, vibró con una espectacular jornada de boxeo femenino que dejó grandes emociones y dos batallas de campeonato mundial de primer nivel bajo las siglas de la Asociación Mundial de Boxeo. La afición texana fue testigo del poderío de una leyenda consolidada y de la coronación de una nueva monarca en una noche donde las mujeres fueron las grandes protagonistas sobre el cuadrilátero.
Por un lado, la puertorriqueña Amanda Serrano ratificó su estatus de monarca absoluta y destructora de la división al defender con éxito su título mundial de peso pluma de la WBA tras derrotar por nocaut técnico en el segundo asalto a la alemana Cheyenne Hanson. Serrano no dio margen a las especulaciones y desde el primer campanazo impuso su devastadora pegada en el terreno corto.
El desenlace llegó temprano en el segundo episodio, cuando la boricua arrinconó a Hanson contra las cuerdas con una feroz combinación de ganchos al cuerpo y rectos al rostro que obligó al réferi a detener las acciones ante la falta de respuesta defensiva de la retadora europea.
En el otro choque estelar de la velada, el dramatismo se apoderó del recinto con el enfrentamiento por el título mundial ligero de la WBA, donde Stephanie Han se alzó con la gloria al vencer por una ajustada decisión mayoritaria a la experimentada boxeadora y leyenda de los deportes de contacto, Holly Holm.
El pleito fue una auténtica guerra táctica de diez asaltos, en la que Han apostó por la velocidad y el volumen de golpeo para frenar el empuje físico de Holm. Tras completarse la ruta reglamentaria, los jueces reflejaron la paridad del combate en sus tarjetas oficiales con puntuaciones de 96-94, 95-95 y 96-94, decretando la consagración de Stephanie Han como soberana de las 135 libras del organismo.








