El mundo del boxeo se detendrá este sábado 2 de mayo cuando el Tokyo Dome sea testigo del que muchos ya califican como el “Combate del Siglo” para el pugilismo japonés. El “Monstruo” Naoya Inoue pondrá en juego su Supercampeonato mundial de la WBA y su condición de campeón indiscutido del peso supergallo ante el invicto y espigado Junto Nakatani, en una batalla de proporciones épicas donde se miden dos de los mejores libra por libra del planeta.
A sus 33 años, Naoya Inoue (32-0, 27 KOs) llega a esta séptima defensa de su reinado indiscutido en la cúspide de su carrera. Tras haber limpiado dos divisiones por completo, el nipón se enfrenta ahora a un rival que posee ventajas físicas que nunca antes había encarado de forma simultánea: estatura, alcance y una guardia zurda sumamente educada. Inoue, consciente de la magnitud del reto en el mismo escenario donde Mike Tyson perdió su invicto décadas atrás, ha sido directo sobre su determinación: “Hay una sola cosa: estoy decidido a ganar”, afirmó el campeón durante la conferencia de prensa oficial en el hotel Tokyo Dome.
Por su parte, Junto Nakatani (32-0, 24 KOs) busca su cuarta corona en divisiones distintas, habiendo reinado ya en peso mosca ligero, mosca y gallo. Tras un debut exitoso en las 122 libras el pasado diciembre, Nakatani ha sido señalado por analistas como el boxeador con el estilo perfecto para complicar a Inoue gracias a su manejo de la distancia y su potente contragolpe de izquierda. A pesar de ser considerado el “underdog”.
Inoue apostará por su explosividad, sus letales ganchos al cuerpo y su capacidad para cerrar la distancia en fracciones de segundo. Nakatani, tres pulgadas más alto y con ventaja en el alcance, intentará utilizar su largo jab para mantener al “Monstruo” en la periferia y conectar su mano izquierda quirúrgica, un golpe que ha puesto en problemas a Inoue en peleas recientes ante otros zurdos.








