Los resultados inesperados en el ring suelen ser cuestiones de rutina lo cual, por otra parte, sucede también en la casi totalidad de las disciplinas deportivas competitivas. Se nos ocurrió esta vez enfocar de nuevo el tema, que hemos tratado en otras ocasiones, luego de una reciente lectura ocasional de una que otra información referida al mundo de los guantes, nuestro habitual campo de acción profesional desde hace no recordamos ya cuántos años.
(En este punto, una acotación pertinente y necesaria: acostumbramos a escribir en tercera persona plural pues el uso de la primera persona singular nos luce un tanto petulante. La aclaratoria viene a colación porque hace ya un buen tiempo una opinión nuestra en esta página fue mal entendida como que era la opinión del organismo para el que laboramos, la Asociación Mundial de Boxeo. Necesario es resaltar que todo cuanto decimos aquí es de la total responsabilidad de quien escribe, sin que la WBA tenga, de alguna manera, inherencia en cuanto a lo expuesto. Dicho esto, proseguimos con lo que realmente nos ocupa).
En el año que acaba de finalizar dichos resultados imprevistos volvieron a hacerse presentes, naturalmente. En la lectura aludida nos captó la atención el no previstodesenlace de cinco entre los cientos de combates realizados en el mundo en 2025 (aunque hubo muchos otros, de menor relevancia, claro), en los distintos escenarios, resultados acontramano de lo que esperaban los entendidos y la mayoría de los aficionados, el más relevante de tales combates el disputado entre el estadounidense Terence Crawford y el ídolo y mítico púgil mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, quienexponía el cetro unificado supermediano, evento este al que dedicaremos atención preferencial en esta nota.
En uno de aquellos cinco encuentros, realizado el 3 de mayo, el welter californiano Ryan García descendió del escalón en que se le tenía en el ranking al caer por un doble 112-115 y 110-117 ante el floridano Rolando “Rolly” Romero, que tomó el control de la pelea, montada en Times Square de New York, luego de derribar al contendor con un ganchoizquierdo en el segundo round para contener después todos los intentos de García por recuperar terreno. El triunfo dejó a Romero con marca de 17-2-0, 15 KO a favor, 2 en contra, mientras que el perdedor, cuya cotización en el mercado sufrió una notoria merma, quedó en 24 victorias, 20 por nocaut y dos frustraciones.
El 31 del mismo mes la estadounidense Tiara Brown (a) “La Amenaza Oscura”, invicta en 17 combates, 14 KO, enfrentó en la Oudos Bank Arena de Sidney, Australia, a la local y campeona mundial pluma del CMB, la también imbatida Skye Nicolson (con 16-0), y en gran actuación se llevó la faja mediante una decisión mayoritaria de 97-93, 98-94 y 94-96. En su primera defensa, el 20 de septiembre pasado, la nativa de Fort Myers, Florida, retuvo el cetro con fácil victoria ante la francesa Emma Gorgona.
No menos sorpresivo fue el triunfo del peso welter EkowEssuman, nativo de Botswana y nacionalizado británico, sobre el escocés Josh Taylor, excampeón mundial unificado superwelter (66, 67 a 69,85 kilos o 147-153,900 libras), quien cayó ante sus afligidos paisanos por DU de 118-112, 116-113 y 115-113, en discusión del cetro global welter del CMB el 24 de mayo en Glasgow, Escocia.
También fue Igualmente no esperado el revés del veteranopúgil estadounidense Caleb Plant, amplio favorito (+1000 en las apuestas) frente el menos experimentado mexicano JoséArmando ” Toro” Reséndiz, quien bajó del ring con el cinturón interino supermediano (ahora único campeón) de la Asociación Mundial de Boxeo luego de una intensa y vibrante batalla, el 31 de mayo en la Michelob Ultra Arena de Las Vegas con tarjetas de 112-116, 115-113 y 112-116. Reséndiz, de 26 años, puso su marca en 16-2-0, 11 nocauts, mientras que Plant, 6 años mayor, quedó con 23-3-0, 14 KO, 1 en contra.
CRAWFORD DIO UN RECITAL
Dejamos de última para este comentario la pelea más prominente y publicitada del año pasado tal como lo fue la confrontación por la corona unificada supermediana (168libras, 76,200 kilos) entre el dueño de los cinturones AMB, OMB, FIB, CMB y The Ring, el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, de 35 años y con récord de 63-2-0, 39 nocauts, y el invicto estadounidense Terence “Bud” Crawford, de Omaha, Nebraska, de 37 años, 41 victorias, 31 KO, exrey ligero, welter y superwelter y dueño de los 4 cetros superligero, quien subía 2 divisiones en procura de convertirse en el primer boxeador en la historia tres veces soberano indiscutido en tres divisiones.
La pelea se montó el 9 de septiembre en el Allegiant Stadium de Paradise, al costado de Las Vegas, Nevada, con un aforo para unas 65 mil almas, capacidad holgadamenterebasada por entusiastas aficionados.
El combate fue organizado por íTurki Alalshikh, presidente de la Autoridad General del Entretenimiento de Arabia Saudita, de Ryadh Season, y con transmisión exclusiva a cargo de Netflix para el mundo, lo que dejó fuera del negocio al tradicional Pague por Ver (PPV). De acuerdo con lo informado luego por los organizadores, la pelea fue vista por unos 41 millones de personas en el planeta, lo que sería una cifra sin precedentes para un evento deportivo de un solo día.
Se dijo, además, esto sin confirmación, que “Canelo” recibió una bolsa bastante por encima de los $100 millones, con la mitad de esa suma para el retador. En lo tocante a las opiniones de expertos (de allí que califiquemos de sorpresa el choque), Canelo” subió como favorito para 5 o 7 de cada 10 consultados y en las apuestas la cotización para el campeón fue de -139 mientras que la de TC fue de +242. Para ello se tomó en consideración el hecho de que, en teoría, el azteca gozaba de ventajas que podrían ser decisivasen el resultado, por pelear en un peso habitual para él,mientras que Crawford escalaba una categoría en la que debutaba y que estaba un poco más de 8 libras sobre su peso más reciente. Álvarez, de 5 pies, 9.1/2 pulgadas de alto o 171 cm., subió con 167,1/2 libras o 67 kilos, el mismo peso de TC, de 1,75 de estatura.
Tales puntos de vista se derrumbaron estrepitosamente.Luego de unos tres o cuatro primeros asaltos de paridad el ambidiestro desafiante empezó a tomar el control de las acciones con un sistemático ataque en que hizo prevalecer su velocidad de ambas manos con un ataque sin tregua, en especial con su veloz izquierda en jabs, en uppers y ganchos-las estadísticas de la pelea muestran que acertó 115 de 534 golpes lanzados, en tanto que SA llegó con 99 de 338, esto es 186 golpes menos lanzados–con la que castigo repetidamente a un rival que lucía desconcertado, lento y sin los recursos defensivos y ofensivos habituales en su carrera,iniciada 20 años atrás y que le había convertido, junto con el filipino Manny Pacquiao, Ray “Sugar” Leonard, Marvin Hagler y el peso pesado Mike Tyson, entre otros pocos, en las grandes figuras de la milenaria actividad, en las últimas tres o cuatro décadas. Los 12 asaltos del combate dejaron en clara evidencia el declive del tapatío, quien al parecer está yairremediablemente en la ruta del retiro.
El dominio ejercicio por el estadounidense, quien no dejó de atacar por ráfagas y de frenar con habilidad e inteligencia los esporádicos ataques del contrincante, no dejaba margen para la duda de lo que reflejarían las tarjetas de los jueces cuando sonara el campanazo final. En efecto, la tónica que caracterizó al combate en los 36 minutos de acción se plasmó en las tres cartulinas del jurado, integrado por Tim Cheathan, Max DeLuca y Steve Weisfeld, que dejaron scores de 115-113, 115-113 y 116-112, respectivamente.
Concluimos, pues el cuento está largo; Tres meses después de su clamorosa victoria Terence “Bud” Crawford, sin ninguna duda uno de los grandes peleadores de los años recientes, anunció al mundo que colgaba los guantes definitivamente. Adujo para ello que ya había cumplido con éxito todos los objetivos que se trazó desde cuando decidió hacerse boxeador profesional. Luego de medio aprender a boxear en un modesto gimnasio de su natal Omaha cuando tenía solo 7 años, se puso en manos del entrenador Midge Minor (hoy lo entrena Brian”BoMac” McIntiry), debutó profesionalmente el 14 de marzo de 2008 con un KO en el primero sobre Brain Cummings. Deja detrás la obtención de 18 títulos mundiales (además del super ligero y el supermediano fue también campeón en ligero, welter y superwelter, tal dijimos antes), además de ser el primero en la historia, repetimos, monarca único en tres divisiones en estos días de las 4 coronas, lo que lo deja para siempre con un sitio especial e inamovible en el planeta del boxeo.








