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Cien años del nacimiento de Joe Louis “El Bombardero de Detroit”

Joe Louis

Retrato de Joe Louis. Fotografía del Chicago Daily News.

Hace exactamente cien años nació en los Estados Unidos Joseph Louis Barrows, quien sería un campeón de boxeo conocido como Joe Louis, “El Bombardero de Detroit”.

De familia humilde, quedó huérfano a los 4 años. Era el séptimo de los hermanos, que con el paso del tiempo se mudaron a Detroit, con su padrastro, y comenzó a trabajar como repartidor de hielo y ebanista. Fue en esa época que comenzó a visitar un gimnasio, donde mostró sus condiciones y se inició en la práctica del boxeo.

Con 20 años debutó en el renglón profesional con un triunfo en el primer round. Desde entonces se dio a conocer no sólo por su estilo y poder, sino por ser un boxeador de color que atraía público a sus peleas. Sus iguales se identificaban con él, y lo apoyaban ante la posibilidad de convertirse en el primer campeón de los pesados siendo un hombre de color, después de Jack Johnson.

En su carrera derrotó a peleadores como Primo Carnera, King Levinsky, Gus Dorazzio, Max Baer y Paulino Uzcudun. Pero el 19 de junio de 1936 tropieza ante el alemán Max Schmeling.

Luego tuvo su gran oportunidad ante James J. Braddock a quien le ganó el título mundial el 24 de junio de 1937. Fueron casi doce años que conservó la faja, lo que es el récord absoluto de años como campeón de los pesados.

Tuvo la revancha con Schmeling, en 1938, a quien derrotó en el primer asalto, y dejó con dos costillas fracturadas como recuerdo.

Durante la II Guerra Mundial hizo exhibiciones boxísticas a los alistados del grupo de los aliados. Intentó retirarse como campeón, pero el Fisco lo obligó a pagar un millón de dólares que tenía en deudas a Hacienda, por lo que volvió al ring en 1950, ante Ezzard Charles quien lo derrotó. Después peleó el 26 de octubre de 1951, con una estrella naciente, Rocky Marciano, quien lo superó en ocho asaltos.

Pasó al retiro, y quedó en la bancarota cuando el Fisco le confiscó todos sus bienes. Dejó su registro profesional en 71 combates, con 68 victorias de ellas 54 por la vía del sueño, y perdió en tres oportunidades.

Probó suerte en la lucha libre, pero fue un fracaso, y al igual que todos sus intentos de negocios por lo que se dedicó a trabajar en un casino de Las Vegas, como relacionista público.

Problemas de salud lo aquejaron desde 1969, y al año siguiente fue internado en un psiquiátrico. Falleció el 12 de abril de 1981 a consecuencia de un infarto cardíaco. Su amigo, el alemán, Max Schmeling se encargó de sus gastos de enfermedad y entierro.

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